Compañero Mónico

La vida y la obra de un hombre de la izquierda soriana, el compañero Mónico Vicente; principios basados en la honestidad y la lealtad inquebrantables de una persona que luchó toda su vida en defensa de la libertad y de los derechos de los trabajadores.

Esta página quiere ser un relato de su vida y de su trabajo. Queremos conseguir poco a poco recopilar la historia del compañero Mónico Vicente, acercarnos a él, saber mas de su trayectoria vital, aquella que le formó como un humanista y político ético y honesto de nuestro tiempo.

Nacido en 1914 en la comarca de la Alcarria (Guadalajara). Hijo de labradores, se quedó sin su padre a los 9 años lo que le impulsó a marchar a Madrid en busca de trabajo. Entra en el “mercado laboral” a la edad de 13 años como aprendiz de zapatero, dependiente de ultramarinos y operario maquinista en una fabrica. De aquella época recuerda las largas jornadas de trabajo, en las que apenas libraban cuatro horas los domingos, o las duras condiciones de vida. De su relación con los compañeros de trabajo conoce la actividad sindical del momento, la que realizan la UGT y la CNT durante la dictadura de Primo de Rivera. Son los albores de la II República y el 14 de abril de 1931, Mónico sale a la calle a festejar el advenimiento de la República y se une junto a otros compañeros a un combativo Partido Comunista. La primera impresión de Mónico es la de una bandera que siempre será la suya, la bandera roja, en la que se recogen “las herramientas del campo y de la ciudad” la hoz y el martillo “herramientas con las que yo he trabajado” recuerda Mónico.

Son durante los años de la II República cuando Mónico se forma en el conocimiento político a través de la lectura de cuantos escritos y publicaciones sobre  política y  movimientos políticos caen en sus manos. De la actividad en el Partido Comunista en aquellos años de dura lucha obrera en defensa de una Republica del pueblo y en contra de la Republica burguesa, quedan en sus recuerdos multitud de anécdotas, de las que sin duda destacan  las actuaciones solidarias en las que participó para con los compañeros obreros de la mina, principalmente asturianos, que en aquellos difíciles años forzaron con sus huelgas y en durísima represión la caída del gobierno burgués republicano y gracias a la unidad de la izquierda, consiguieron legítimamente elegir un verdadero gobierno del pueblo y para el pueblo. Hasta que el fascismo en aquel julio de 1936, acabó con aquel sueño de hombres y mujeres libres. Iglesia, Falangistas y Fascistas unieron sus fuerzas para acabar con la Republica y reprimir, dominar y asfixiar a un pueblo entero durante mas de cuarenta años.

Mónico tiene, en aquellos años de dura guerra contra el fascismo, que luchar en el frente con el ejercito republicano; Mónico recuerda especialmente duras batallas contra el ejercito de Marruecos que Franco incorporó a su alianza junto a fascistas italianos y alemanes.

Finalizada la guerra, Mónico sobrevive y saca adelante a su familia con enorme esfuerzo y muy difíciles condiciones, temiendo en cualquier momento ser severamente represaliado. Para intentar pasar desapercibido, se traslada  a Molinos de Duero el pueblo de Carmen su compañera. Ya en la provincia de Soria Mónico organiza una celula clandestina, la cual es delatada lo que le hace pasar temporadas en  distintas prisiónes.

A pesar de todas las dificultades, Mónico no dejará la actividad clandestina y desde el grupo que organiza en Soria de solidaridad con los presos y desterrados políticos ejerce una intensa labor de propaganda y de agitación. Son especialmente intensos los años en los que compartieron la lucha clandestina con los mineros asturianos desterrados en Soria para alejarlos de la actividad de agitación en huelgas y mítines  en la cuenca minera de Asturias.

Mónico tiene una gran sensibilidad y afición hacia la poesía, lo que le hace escribir de tarde en tarde algunos poemas de marcado carácter proletario y reivindicativo. Resulta especialmente emotivo el poema que dedica a los mineros asturianos el día de su partida de Soria, cuando acabado el destierro vuelven a su tierra Asturiana.

A %d blogueros les gusta esto: